27 de abril de 2009

LA INTERNACIONAL SITUACIONISTA


Los situacionistas quieren poner fin a la separación que se produjo hacia 1930 entre los artistas de vanguardia y la izquierda revolucionaria, aliados antaño. La IS afirma que desde 1930 no ha habido ya movimiento revolucionario ni vanguardia artística que respondiesen a las posibilidades de la época. Por tanto, las bases políticas de la IS están muy próximas al izquierdismo y al anarquismo, siempre aplicadas a las urbes avanzadas de los años 60 (Italia, Inglaterra… y sobre todo Francia). La IS plantea una ruptura total con todo. Una teoría revolucionaria total, global, que abarque todos los ámbitos de la vida; desde la política hasta el arte.

Pretende romper con el stablishment artístico y prestar atención al momento histórico. Unir la vida real (que consideran aburrida e insignificante) con la vida imaginaria (que es el sentido y la maravilla).

Critican el neocapitalismo y predicen la revolución de la vida cotidiana (que acabará con la burocracia y el capitalismo, que anula y degrada la vida con espectáculo y compensaciones), entendiendo por vida cotidiana la vida en sí, lo valioso, la experiencia, la creatividad, acabando con lo negativo, la supervivencia, el esclavismo (el espectáculo y la economía). Desean acabar con la manipulación de la vida a manos del capitalismo. El neocapitalismo, con sus actividades alienantes, domina los ámbitos de la vida social y manipula los deseos ante la pasividad de la sociedad. Incluso las experiencias vividas las reduce a mercancía: por ejemplo; una película en el cine; cierta manera de vestir; una atracción de feria, etc. Es la sociedad del espectáculo. La IS busca el dominio de la propia vida. Resultan horripilante, para la IS, nuestras propias vidas en su conjunto tal y como se viven en el ámbito cotidiano, en el neocapitalismo. Critican a la izquierda por su fracaso en percibir la transformación de la miseria que es la característica fundamental de la existencia en todos los países altamente industrializados, ya que la izquierda concibe todavía como miseria el hambre, la enfermedad y la intemperie (“miseria” superada ya en los países más avanzados), en lugar de la incapacidad de vivir, el letargo, el aburrimiento, el aislamiento, la angustia y la sensación absoluta de insignificancia que devora como un cáncer al proletariado del siglo XX (y XXI) en países industrializados. Dicen que la izquierda acepta alegremente las mistificaciones del consumo, y que no ve que el consumo es el corolario de la producción moderna (siendo estabilizador económico y justificación ideológica), ambos sectores alienantes, por tanto. La izquierda atrasada no consigue ver que toda la pseudovariedad del ocio (espectáculo) enmascara una sola experiencia de reducción de todos al papel de espectadores pasivos y aislados, obligados a renunciar a sus propios deseos individuales y aceptar un sucedáneo puramente ficticio y productivo en masa. Por todo esto, dicen que la izquierda no es más que la vanguardia del reformismo permanente al que se ve condenado al neocapitalismo. La revolución exige un cambio total y eso sólo puede significar superar el actual sistema de trabajo y ocio en bloque.
El proyecto revolucionario (insistían en lo de proyecto, en una propuesta, ya que estaban en contra de crear una ideología) que pretenden ha de ser la creación de una nueva irrupción de la vida como todo y la subordinación de las fuerzas productivas a ese fin. Consideran la actividad cultural como un método de construcción experimental de la vida cotidiana, que debe ser desarrollada infinitamente con la extensión del ocio y la desaparición del trabajo. El arte ha de dejar de ser una representación de las sensaciones y convertirse en una creación de sensaciones.

La IS dice que el arte es mercancía, que es parte del espectáculo, de la organización de la vida cotidiana. Excluye de participación, es una transmisión unilateral sin contacto con la realidad. La IS rechaza incluso las denominadas vanguardias de su época, a las que tacha de vanguardias de pega, del espectáculo, ya que no poseen ningún rasgo rupturista revolucionario. Distinguen dos tipos:

1.-Vanguardias reformistas, que reforman el espectáculo; como el arte cinético, muy de moda en la época.
2.-Vanguardias nihilistas; puramente contemplativas, como el Pop Art, cuyo máximo líder es Warhol.

Y dicen que la auténtica creatividad de su época está en las antípodas de lo que los mercaderes denominan arte. Ponen de ejemplo el nuevo lumpen; las tribus urbanas de la época (rockers, mods…) que con sus actos subversivos y destructivos (peleas, robos, etc.) golpean un sistema del que se intuyen apartados, aun sin conciencia revolucionaria y de forma nihilista. Ponen de manifiesto así su simpatía por la juventud.

Por ello buscan nuevas formas de actividad, indagando en la creación de la experiencia inmediata como disfrute hedonista y experimental. El juego es la clave. La revuelta contra la sociedad pasiva.En su buscan de la superación del arte (“No puede existir un arte situacionista, sino eventualmente un empleo situacionista del arte”, dice el número 1 de la revista), usa nuevas formas de representación. Y la situación es juego: se concibe como lo contrario de la obra de arte, que es un intento de valorización absoluta y de conservación del instante presente. En la conducta de la vida individual, una acción situacionista no se basa en la idea abstracta de progreso racionalista (en hacernos, según Descartes "señores y poseedores de la naturaleza"), sino en una práctica de ordenación del medio que nos condiciona. El constructor de situaciones, retomando una frase de Marx, "al actuar mediante sus movimientos sobre la naturaleza y transformarla... transforma al mismo tiempo su propia naturaleza." Otras de las herramientas que usan son:

-Técnicas de condicionamiento: Técnicas de influencia sobre los demás (como los mensajes subliminales) empleadas en una dirección revolucionaria para difundir contenidos liberadores.

-Detourment: Consiste en la variación, rectificación, apropiación, etc. de los productos culturales dándoles un sentido nuevo y reivindicativo. Por ejemplo, cambiaban los bocadillos de los cómics para otorgarles otro significado. Los situacionistas afirman que los cómics son la única literatura verdaderamente popular en nuestro siglo. Proponen modificarlos integrando algunos elementos suplementarios o simplemente cambiando los bocadillos. Se puede ver que este método hace lo contrario del Pop'art, que descompone en pedazos los cómics. El situacionismo aspira, al contrario, a devolver a los cómics su grandeza y su contenido. También son ejemplos del detourment los anticuadros de Bernstein o las construcciones de J.V. Martin. Por otro lado, cabe destacar la tergiversación de las fotonovelas, de las fotografías llamadas pornográficas, llamando al escándalo y la provocación. Con la misma intención, tergiversan carteles publicitarios.

-Pintura industrial: Volcar pintura en mercados y calles. Un juego efímero en el que todos pueden participar.
-Psicogeografía y deriva urbana: Perderse en el medio urbano interactuando con él y descubriéndolo. Se une así el juego y el urbanismo.

-Urbanismo unitario: En contra del funcionalismo. Afecta de forma revolucionaria a los habitantes y a la estructura urbana. De nuevo el juego, la aventura y el nomadismo.

-New Babylon: Una ciudad utópica creada por Constant en la que todos los individuos puedan expresarse creativamente.

-Homo ludens: Hombre lúdico. El juego total. El hombre como creador.

-Situación: Son actos efímeros , auténticos, irrepetibles. Por ello imposibles de mercantilizar. Una de sus situaciones fue la acción contra la asamblea de críticos de arte internacionales en 1958. Los situacionistas difundieron un folleto firmado contra los críticos: “¡Desapareced, críticos de arte, imbéciles parciales, incoherentes y divididos! En vano montáis el espectáculo de un falso encuentro. (…) Habéis mostrado, en este mercado, uno de los aspectos del comercio occidental: la palabrería confusa y vacía sobre una cultura descompuesta.” Los folletos se arrojaron en la sala donde se recibía a los críticos, en la calle, etc. Hicieron lo posible para que los críticos no pudieran evitar el texto. Varios de los situacionistas fueron detenidos.

- Promoción de la guerrilla en los massmedia: pirateando radios o editando periódicos subversivos y panfletos.

-Cine: Crean un cine anticomercial y revolucionario tanto en técnica como en contenido. En su época veían el cine como el medio de expresión más nuevo y más utilizable, estancado durante 3/4 de siglo (se había convertido efectivamente en el "7º arte" caro a los cinéfilos, a los cineclubs, a las asociaciones de padres de alumnos). “Constatemos para nuestro uso que el cine se ha terminado”, dijeron los letristas. Aunque admiran a ciertas figuras del cine y sus obras, dicen que el cine estándar es conservador y retrógrado. “Apropiémonos de los balbuceos de esta nueva escritura, apropiémonos sobre todo de sus ejemplos más acabados, más modernos, los que han escapado a la ideología artística aún más que las serie-B norteamericanas: las actualidades, las cintas-anuncio, y sobre todo el cine publicitario (al margen de sus medios, al margen del comercio y la mercancía)”, escriben. Destacan los filmes de Debord: Crítica de la separación, La Sociedad del espectáculo…

Sin embargo, como los proletarios, teóricamente, ante la nación, los situacionistas acampan en las puertas de la cultura. No quieren establecerse en ella, ni formar parte del arte moderno. La Internacional Situacionista declara: “Tenemos que ir más lejos, sin ligarnos a ningún aspecto de la cultura moderna, ni siquiera a su negación. No queremos trabajar en el espectáculo del fin del mundo, sino en el fin del mundo del espectáculo”.

Los situacionistas organizaron conferencias, exposiciones y publicaron una revista en francés (dirigida por Debord). Como hemos apuntado arriba, se dice que estuvieron detrás del Mayo Francés. Para la IS la ciudad era un teatro de operaciones culturales para el cambio social y la conquista de la libertad.

5 comentarios:

El DADAscípulo de Eróstrato dijo...

Sabemos que éste texto es largo, pero quien no conozca nada de éste movimiento revolucionario y esté harto de izquierdas obsoletas y revoluciones caducas, debería leerlo. A nosotros nos descubrió un mundo nuevo. Es apasionante.

Salud.

Surrealisto dijo...

Leído.
Les odio.

PD: Ya no les odio.

PPD:Ahora no me gusta su forma de pensar. ¡Viva el cine, y los tebeos de mortadelo y filemón!

El DADAscípulo de Eróstrato dijo...

Yo les amo. Incluso me atrevo a decir que más que a tí, mi Surrealisto!! (L)

Surrealisto dijo...

Ahora me ponen, y así hasta que el próximo tren pase y me enamore de él.

Anónimo dijo...

Me encanta